Apareciste tú

Apareciste tú,
Y llenaste de color mis días grises,
Estremeciste las paredes de mi corazón,
Hiciste temblar el suelo que parecía seguro
y le diste sentido a mis latidos,

Apareciste sorpresivamente,
Como una gota de lluvia tras un arcoiris,
Cómo llovizna que refresca el alma,
Sangre que infundiste a mis venas reviviendo mi ser,

Apareciste con tus pupilas llenas de luz para iluminar mi ser,
Poco a poco fuiste reparando un corazón roto,
Con risas que generosamente me regalabas,
Y un oído enorme que escuchó mis penas,

Apareciste y suavemente fuiste
ordenando cada cosa en su lugar,
secaste mis lágrimas con tu voz dulce,
Calmaste mi angustia con palabras tiernas,
Quitando del camino,
Sentimientos dolorosos,

Apareciste así,
Y te quedaste,
No huiste repentina,
Y soportaste,
Un corazón de amor roto,
Con caudales de sentimiento lindo y puro
para darte.

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