Morir en Tus Brazos

La mujer que deseo tiene ojos verdes,
de cristal que brillan eternamente,
e iluminan mi cielo eterno,
y me cubre de amor sincero.

Pupilas agua luz tatúan,
un sentimiento eterno en mí,
cristales que al trasluz vislumbran,
ese amor infinito en mí,
que brilla eterno hasta el fin.

La mujer que deseo me observa tiernamente,
cubriendo mi cuerpo eternamente,
del calor de tus brazos suaves,
lenguaje de mujer en clave,
que abraza mi ser envuelto:

en su amor puro y sincero,
que me impulsa a decir te quiero,
un te amo infinito y siento,
un amor en un grito eterno.

Vivirá, en mi alma bajo un recuerdo,
que inunda mi mente y cuerpo,
bajo mi ser que amará eterno,
su sonrisa de amor sincero:

que me endulza mis ojos siempre,
que recuerde sus labios tiernos,
y venga a mi memoria en sueños,
el sabor de sus labios:

mariposa,
que vuelas a mi lado sin que,
se apagara la luz, tus ojos,
que iluminaran caminos míos,
y los alumbraran eternos.

Siempre que tu estés a mi lado
hallaré la luz en mi tunel,
estará esa esperanza viva,
de encontrar el amor en vida.

La mujer, que yo amo y amaré siempre,
estará en mi memoria eterna,
brillará en mi alma serena,
inundará mi cuerpo, tempestad,
buscando ese abrazo infinito,
que demuestre amor puro y limpio,
de cualquier impureza externa,
recibir tus caricias tiernas,
morir en tus brazos siempre,
junto a tí me des paz eterna.

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