¿Por qué tú? (H.8)

Entraste a mi vida,
tus ojos iluminando mi existencia,
sólo una palabra tuya, mi alma tiembla,
y al contemplarte, mi cuerpo se estremece,

Sintiendo que el mundo se derrumba,
sigo amándote en silencio,
siendo mudo testigo de mi pena,
sin decir una palabra,
callando mi condena,
sólo viéndote pasar,

Confundido corazón, sangrando va,
la razón sin rumbo se tropieza,
con recuerdos que atormentan,
y un amor que no puede ver la luz,

Mi alma no puede pertenecerte,
lo sé, no me correspondes,
aún sigues aquí.

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