Cada página que escribo,

esta tatuada con tu nombre,

y cada paso que piso,

esta sellado por tu ser.

Eres tú, la mariposa que vuela a través,

eres tú, quien atraviesa el tiempo,

eres tú, la luz que me ilumina cada día.

Cada día que paso sin tí,

es una esperanza que se muere,

lentamente hasta desaparecer,

cada vez que grito tu nombre,

es la melodía que se apaga,

suavemente sin decir adiós.

Tú, mi musa, la diosa de mi ser,

Tú, quién me ha robado el corazón,

quien ha aumentado mi dolor,

por tu ausencia.

Tú, quién me hizo nacer de nuevo,

renovó mis esperanzas,

aunque lejos, te seguí amando,

y siempre serás mi Diosa Infinita,

que juega en el jardín de mi corazón.

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